CAMBIOS EN MI COCINA II

Hasta hace unos años casi nadie prestaba atención a los materiales que entraban en contacto con nuestros alimentos. Podíamos estar comprando alimentos muy sanos, incluso ecológicos y sin darnos cuenta estar contaminándolos con tóxicos a la hora de cocinarlos.

Los materiales más recomendables para utilizar en la cocina son estos:

  • El vidrio es un material inerte, no poroso, no tóxico y muy seguro para vajilla o tarros de conserva (con la excepción de los artículos de cristal de plomo, que se encuentra en piezas de cristalería tallada). Además el vidrio aguanta altas temperaturas, por lo que podemos usarlo por ejemplo para hornear.
  • El acero inoxidable es una aleación de hierro con una mínima cantidad de carbono y pequeñas proporciones de otros metales (cromo, níquel, molibdeno). El acero inoxidable de mayor calidad es el denominado acero inoxidable quirúrjico (316) pues no tiene poros. Es el utilizado para material médico en cirujías como bisturí, pinzas o tijeras. Se trata del acero inoxidable más seguro.

El acero inoxidable comercial está presente en la mayoría de los utensilios de cocina. Es el acero inoxidable conocido como acero 18/10 presente en la mayoría de las baterías de cocina. Indica que contiene 18 partes de cromo y 10 de níquel.

El acero japonés utilizado en cuchillos es una aleación ligera de extraordinaria calidad, sin cromo ni níquel.

La migración de residuos metálicos puede producirse en pequeñas cantidades, y se liberan a la comida con mayor facilidad si el acero es de mala calidad, cuando cocinamos productos ácidos (cítricos, tomate…) o cuando está rayado. Para no dañar las ollas de acero inoxidable, será preferible que los utensilios para remover nuestros guisos sean de madera o bambú.

Debemos desechar cualquier deterioro, ralladura o golpe en nuestras baterías de cocina.

  • El titanio no libera sustancias tóxicas a los alimentos y difunde muy bien el calor. Es un material mucho más resistente y estable que los antiadherentes cerámicos. El titanio se utiliza en la elaboración de prótesis, implantes dentales y en piezas para aeronáutica por su resistencia a situaciones extremas. Se aplica a 20.000 grados de temperatura, consiguiendo así que el antiadherente sea duradero y muy difícil de que se desprenda.

De modo que los utensilios de cocina que contienen titanio son muy seguros, de gran dureza y durabilidad. Su precio es algo más elevado, aunque se amortiza luego por su mayor duración.

  • Tanto la cerámica como la porcelana son aptas para la cocina, pero hay que descartar las piezas con desconchados ya que pueden liberar plomo.
  • La silicona es un polímero sintético bastante estable. Aguanta temperaturas de hasta -60ºC, por lo que permite congelar el alimento en el mismo recipiente. También soporta las altas temperaturas del horno. Es resistente, antiadherente y se limpia fácilmente. La silicona 100% platino es la de mejor calidad para cocinar y con la que nos aseguramos que no se transfiere ningún tóxico a los alimentos
  • La madera podemos usarla en fuentes, cucharones y cucharas, cubiertos e incluso platos, en detrimento de los utensilios de plástico. Asimismo, las espátulas y cucharas de madera son las mejores para cuidar el antiadherente de las sartenes y demás recipientes.
CAMBIOS EN MI COCINA II_POQUITO A POQUITO_CANCER_EXPERIENCIA5
Utensilios de madera

Por otra parte, los materiales menos recomendables, de los que me deshice hace mucho tiempo (a parte de los plásticos de los que ya hablamos en CAMBIOS EN MI COCINA I: PLÁSTICOS) son:

  • El teflón es un material sintético llamado PFTE (polifluorotetraetileno), inventado por la multinacional DuPont en el año 1938. Aunque la mayoría de nosotros lo conocemos como antiadherente de las sartenes, tiene múltiples aplicaciones: revestimiento de cables, de aviones, formando parte en componentes de naves espaciales, de prótesis médicas, en componentes de motores, trajes espaciales, lentillas, mangueras, pinturas, barnices, alfombras, membranas que impermeabilizan ropas y calzados, etc.

Con el tiempo se ha comprobado que es perjudicial para la salud y el medio ambiente, y en algunos países se ha prohibido.

El peligro del teflón es debido al PFOA (ácido perfluorooctánico), sustancia prácticamente indestructible y acumulativa. Cuando el teflón se somete a altas temperaturas, se descompone y libera gases y sustancias tóxicas. Actúa como un disruptor endocrino, sobre todo cuando las sartenes que están ralladas o deterioradas.

Así que lo mejor deshacerse de cualquier utensilio de teflón antiguo o cuya etiqueta no especifique claramente “libre de PFOA”, sobre todo si está rayada, ya que el tóxico PFOA estará en contacto con los alimentos. Se pueden sustituir por sartenes sin teflón o PFOA, como por ejemplo las cerámicas o las de titanio. También es buena idea revisar la panificadora, la sandwichera, moldes de pastelería y otros utensilios revestidos para asegurarnos de que no son de teflón.

CAMBIOS EN MI COCINA II_POQUITO A POQUITO_CANCER_EXPERIENCIA1

  • Evita el aluminio. Podría tener efectos neurotóxicos y se estudia su relación con enfermedades neuronales y degenerativas como el Alzheimer. Los alimentos ácidos y calientes aumentan la posibilidad de que las sales de aluminio se transfieran a los alimentos.

Tampoco es recomendable utilizar papel de aluminio para cocinar, así que mejor no usar este papel para cocinar en papillote.

  • Los utensilios de hierro colado suelen ser utensilios bastante incómodos por su peso y los cuidados que requieren para evitar su oxidación. Otros de sus inconvenientes en su uso es que no conducen bien el calor como otros metales por lo que debemos emplear más energía para poder utilizarlos para cocinar alimentos. No resultan nada eficientes.

No existen actualmente estudios que confirmen si el hierro a la larga es inocuo para nuestra salud o no. No obstante, si queremos usar ollas de este material lo mejor es asegurarnos al menos de que no contienen plomo.

CAMBIOS EN MI COCINA II_POQUITO A POQUITO_CANCER_EXPERIENCIA2
Recipiente de hierro
  • Los utensilios de cobre son perfectos para decoración, pero nunca para cocinar en ellos.
CAMBIOS EN MI COCINA II_POQUITO A POQUITO_CANCER_EXPERIENCIA3
Pieza de cobre

En definitiva, en la cocina sustituí todas las piezas de teflón que tenía por otras sin teflón, mucho mejores dicho sea de paso y que después de años de uso siguen impolutas. Los cucharones y demás piezas para remover guisos los sustituí por otros de madera, mucho más agradables de usar. Estoy muy satisfecha con los cambios introducidos, ya que empleando los materiales idóneos es como te das cuenta de lo buenos que resultan: mayor limpieza, durabilidad, seguridad, etc.

CAMBIOS EN MI COCINA II_POQUITO A POQUITO_CANCER_EXPERIENCIA4
Sartén sin teflón

ENSALADA TEMPLADA DE CHAMPIÑONES Y CALABAZA

Es muy recomendable comer vegetales crudos a lo largo del día, por el gran aporte de vitaminas, sales minerales, nutrientes y fitoquímicos que nos proporcionan, los cuales disminuyen tanto en calidad como en cantidad cuando los cocinamos. Una buena manera de hacerlo es tomar siempre de primer plato una ensalada o similar. Y para ello, tenemos muchas formas de hacer ensaladas para no caer en la monotonía. Aquí va una, en la que he añadido kalanchoe, una planta que no es muy conocida pero con muchas propiedades anticáncer, de la que tengo que hablaros… ahí va la receta!

ENSALADA TEMPLADA_POQUITO A POQUITO_CANCER_2018_09_23

Ingredientes:

  • Unos cuantos champiñones frescos
  • Pimiento rojo
  • ¼ de cebolla fresca
  • 2 rodajas finas de calabaza con piel
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Un poco de zumo de limón.
  • 1 hoja de kalanchoe (opcional)

Preparación:

Lavamos toda la verdura.

Retiramos el pie o tronco de los champiñones, dejando sólo la parte superior, los laminamos. Añadimos el pimiento rojo, la cebolla fresca y, en este caso el kalanchoe, picados finitos. Aliñamos con el  aceite de oliva virgen extra y el zumo de limón. Mezclamos bien.

Justo cuando vayamos a comerla, ponemos en una sartén con unas gotas de aceite las rodajas de calabaza. Cocinamos unos minutos vuelta y vuelta y servimos inmediatamente.

Y ya podéis disfrutar de esta sanísima ensalada, muy rica al estar combinada con la calabaza cocinada que le da un punto dulzón. Espero que os guste y os animéis a probarla!!

HELADO DE FRUTOS ROJOS Y PLÁTANO

Hoy os traigo una forma de comer fruta en verano super fresquita y apetitosa. Cuando veo que tengo fruta bastante madura y no voy a consumirla, por ejemplo las fresas que no duran nada o las moras y frambuesas que ahora están de temporada, las pelo, troceo y congelo.

Luego la saco un ratito antes justo para que descongele un poco, o bien si tenemos una batidora potente, la batimos directamente. Frutas que quedan genial por su textura para hacer helado son: plátano, arándanos, moras, frambuesas, mango, …

Los frutos rojos que utilizamos en la receta de hoy son antiangiogénicas, evitando que los tumores se expandan, y antioxidantes, es decir frenan la acción destructiva que los radicales libres tienen sobre nuestras células. Pero ojo, que las propiedades de los frutos rojos se pierden si se toma junto a lácteos, con lo que no os recomiendo para nada tomarlos con leche, nata, yogur, …

 

Os cuento como he hecho el helado de hoy:

Ingredientes:

  • 1 plátano
  • ½ taza de frambuesas y moras
  • Un poco de leche vegetal
  • Endulzante opcional (sirope de agave o xilitol)

Preparación:

Como os decía, pelamos el plátano, lo troceamos y congelamos. Hacemos lo mismo con los frutos rojos.

Una vez congelados, los ponemos en una batidora potente o en un procesador de alimentos. Si la batidora no es potente, es preferible sacar la fruta un ratito antes de hacer el helado para que esté un pelín descongelada y sea más fácil batir.

Batimos la fruta agregando un poco de leche vegetal hasta que quede todo integrado y la textura sea cremosa.

En esta ocasión yo no añadí endulzante. También se puede decorar con nueces picadas por ejemplo.

Y ya podéis disfrutar de este riquísimo helado que como veis no se tarda nada en hacer y puede ser una muy buena merienda para estas fechas. Espero que os guste y os animéis a probarlo!!

¿Por qué Poquito a Poquito?

Voy a contaros la historia de “Poquito a poquito”. Cuando me diagnosticaron, mi familia rápidamente comenzó a apoyarme día a día. Pienso que es importante contar con personas que te acompañen y te apoyen en este proceso, ya que hace todo más fácil y agradable, te hace más fuerte.

Crearon un grupo de whatsapp con el objetivo de hacer piña y mi hermana Elena lo llamó “Poquito a Poquito”. Y es que a partir de ahí, esa ha sido mi filosofía de vida. Empecé a ser consciente de que el futuro es muy incierto (y más para mí a causa de mi diagnóstico), y decidí no agobiarme con lo que me pudiera ocurrir. Tan sólo pensaba (y pienso) cuando me levanto, en el día tan maravilloso que tengo por delante, en disfrutarlo a tope junto a las personas que quiero, adaptándome según las circunstancias para sacar lo mejor de él. Y doy gracias por ello. Llegó un momento en el que decidí negarme a que el cáncer me quitara el tiempo que con seguridad tenía, que era el PRESENTE, que es HOY, y sólo HOY.

Aunque reconozco que no siempre es fácil ponerlo en práctica, creo que es la mejor manera de actuar, al menos a mí me ha valido y mucho.

El cáncer me ha enseñado a relativizar los problemas, a priorizar más claramente las cosas que me hacen feliz sobre las demás, a conocer mejor a las personas, a mirar a los ojos, a amar más y mejor, a vivir intensamente, a ser mejor persona, a valorar lo que tengo.

Primeramente, llevé a cabo todo el tratamiento (y aún sigo) de la medicina convencional. Mi oncóloga me transmite mucha seguridad, serenidad y confianza, cosa que creo que es muy importante, de modo que me encanta ir a verla, salgo reforzada de su consulta.

Paralelamente, y poquito a poquito, sin agobios, comencé a cambiar mi alimentación: evitando el azúcar, las harinas refinadas, los productos procesados, la carne, los lácteos y dando la bienvenida a los productos frescos, semillas, cereales integrales, legumbres, mucha fruta y verdura, setas, algas, pescado azul, … También poquito a poquito fui cambiando los productos cosméticos que utilizaba por otros que no contuvieran tóxicos. Y comencé a practicar yoga, reiki y acupuntura.

Soy consciente de lo afortunada que soy, ya que podría no haber funcionado nada y no haber obtenido un resultado tan favorable como el mío. Esto quisiera dejarlo claro. Tampoco soy yo ninguna entendida en estas materias. Tan sólo pretendo contar mi experiencia por si a alguien le puede ser útil.  No obstante, lo cierto es que desde que comencé a hacer todos estos cambios me fui motivando más y más y comencé a sentirme mejor. Pienso que esto sucedió en cuanto comencé a ser parte activa, cuando empecé a hacer cosas por mí misma para sentirme mejor, para intentar tener una mejor calidad de vida, para estar mejor nutrida y que los fármacos pudieran hacer más efecto. Al fin y al cabo, se trataba de llevar un estilo de vida más saludable y eso, pensé yo, sólo podría traer cosas positivas.