SEMILLAS MARAVILLOSAS (II): EL SÉSAMO

Hace unos días os hablaba de las semillas de lino. Siguiendo con el tema de semillas haré varias entradas, así que allá vamos con la de hoy: el sésamo.

Al igual que el lino, lo tomo diariamente. Hay semillas amarillas/blancas y negras. Las negras son preferibles, pues tienen más propiedades. Sin embargo, son más difíciles de encontrar, de hecho ahora no tengo por casa y normalmente suelo tener que pedirlas en el herbolario.

Se recomienda una cucharada al día. Entre sus beneficios:

  • Son ricas en omega 6
  • Alto contenido en calcio
  • Antioxidante
  • Antiangiogénico
  • Fuerza el suicidio de las células tumorales, frenando así el crecimiento de los tumores
  • Previene el envejecimiento de las células, y con ello impiden la aparición de mutaciones que puedan desembocar en cáncer
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Semillas de sésamo crudo

Como en el caso del lino, para aprovechar todas sus propiedades al máximo, lo ideal es consumirlas crudas y recién molidas. Y yo, siguiendo con mi truco, lo que hago es moler para unos cuantos de días las semillas de lino y de sésamo mezcladas en la proporción recomendada de 2 cucharadas de lino y 1 cucharada de sésamo al día. Las muelo y en un bote bien tapado, lo conservo en la nevera. Así dispongo de la mezcla de ambas semillas ya molidas para poder agregarlas a ensaladas, zumos, sopas, cereales del desayuno, … Por cierto, no moláis mucha cantidad, porque pierden sus propiedades.

El sésamo también puede consumirse en forma de tahín o puré de sésamo. Las semillas de sésamo combinadas con legumbres o cereales integrales forman proteínas completas. Así por ejemplo, consumiendo humus de garbanzos o de lentejas (que mezcla tahín y legumbres) obtendremos un alimento proteico muy completo. Además está buenísimo!!

Y por supuesto siempre se pueden utilizar estas semillas en ensalada, o para adornar, una crema de verduras, una salsa, … Las negras son muy vistosas para esto.

Bueno, espero que os guste e introduzcáis estas semillas en vuestro día a día.

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Mi mezcla potente de semillas

SEMILLAS MARAVILLOSAS (I): El LINO

Desde el principio de toda esta historia también tomo semillas de lino a diario. Os cuento por qué…

Existen semillas de lino de color marrón y de color dorado, y ambas tienen magníficas propiedades contra el cáncer:

  • Son una fuente importante de omega 3 de origen vegetal
  • Contienen muchos fitoestrógenos (lignanos) que regulan los estrógenos
  • Previenen los tumores hormonodependientes
  • Regulan el tránsito intestinal
  • Son antioxidantes y antiinflamatorias
  • Son antiangiogénicas, es decir que inhiben la formación de vasos sanguíneos por parte del tumor.
  • También hay estudios que dicen que impiden la aparición del cáncer y las metástasis
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Semillas de lino dorado crudas

Para beneficiarnos de todas estas cualidades es muy importante tomarlas crudas y recién molidas. La cantidad recomendada son dos cucharadas soperas al día.

Yo compro las semillas enteras y las muelo con un molinillo de café. Un truquillo que hago es moler la cantidad necesaria para cuatro o cinco días (8 o 10 cucharadas), introduzco las semillas ya molidas en un frasco de cristal tapado y lo meto en el frigorífico. Así me resulta más cómodo agregarlas cada mañana a mi zumo o a mis cereales, ya que no tengo que molerlas cada día y a la vez evito que se oxiden y se enrancien.

Las semillas molidas se pueden incorporar a zumos, cualquier leche vegetal, ensaladas, purés, sopas… Pero ojo, si optamos por añadirlas a un plato cocinado como es el caso de las sopas o purés, hay que hacerlo al final cuando el plato no esté muy caliente, ya que para que no pierdan propiedades no se tienen que cocinar.

Como veis se trata de una rutina muy fácil de integrar en el día a día y con cantidad de beneficios. Además son baratas y fáciles de encontrar. Animaos a probarla!!

Fuente: Mis recetas anticáncer, Dra. Odile Fernández

ALIMENTACIÓN CRUDA Y ZUMOS VERDES

Una pauta que introduje rápidamente en mi rutina fue aumentar la ingesta diaria de alimentos crudos, ya que es la forma más sana y nutritiva de consumirlos. De este modo los alimentos conservan intactas todas sus enzimas, vitaminas, minerales, la digestión se hace más fácil y ligera, el colesterol se reduce, se controla el azúcar en sangre, … Se trataba de aprovechar estas ventajas al máximo para que mi organismo estuviera lo más preparado y fuerte posible para plantarle cara al cáncer.

Y pensarás que no es fácil comer frecuentemente fruta y verdura cruda. Sí que lo es, y te propongo algunas ideas: tomando zumos, ensaladas, gazpachos y fruta como tentempié.

Yo empecé a tomar diariamente un zumo vegetal al levantarme, al menos una gran ensalada al día (a mediodía que es cuando más me apetece) y como tentempié a media mañana o a media tarde si tengo hambre, una pieza de fruta.

Para los zumos es recomendable combinar verduras, a ser posible de hoja verde, con fruta y un poco de agua. Para acostumbrar el paladar, al principio se puede echar más fruta que verdura, y paulatinamente ir incrementando la cantidad de verdura. Aquí dejo un listado de posibles ingredientes.

Como ejemplo, te propongo este zumo que lleva:

  • 1 puñado grande de espinacas
  • 1 zanahoria
  • 1 manzana
  • 2 naranjas
  • 1 limón

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Inicialmente comencé a prepararlos con una licuadora, pero veía que se desperdiciaba mucho alimento y no me convencía demasiado. A la vez comencé a leer sobre las bondades de los extractores de zumos, que (a diferencia de las licuadoras) no oxidan los alimentos y no pierden nutrientes, lo que permite que se pueden conservar en la nevera hasta 48 horas (siempre que se guarden en un bote cerrado, a ser posible de cristal). Así que, en las primeras Navidades, los Reyes me trajeron un extractor de zumos. Desde entonces estoy encantada, me encanta levantarme con este chute de energía en forma de vitaminas, es mejor que la cafeína!

Te animo a experimentar, hay multitud de combinaciones deliciosas!!

Té Verde, la infusión perfecta

Otro cambio fácil y muy beneficioso que realicé desde el principio fue sustituir el café por el té verde.

El té verde tiene un montón de propiedades: es muy antioxidante, estimula el sistema inmune, diurético, protector cardiovascular, antiinflamatorio (el cáncer se asocia a la inflamación) y también puede potenciar el efecto de la quimioterapia. Hay un montón de tipos de té, pero el más recomendable es el té verde sencha, y preferiblemente en hojas sueltas, ya que el de las bolsitas suele ser de peor calidad y puede contener tóxicos. Tiene un sabor suave, ligeramente amargo, que me encanta.

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Para preparar las infusiones, el agua no tiene que hervir, de modo que la retiraremos del fuego un poco antes de que llegue a cocer. Dejaremos infusionar de 8 a 10 minutos para que todas las propiedades pasen al agua. Si se quiere endulzar, podemos añadir estevia o sirope de ágave.

Lo ideal es tomarlo al menos tres veces al día, después de las comidas. Y si durante la comida hemos tomado cúrcuma, mejor que mejor, ya que las propiedades de ambos alimentos hacen sinergias y se potencian entre sí, con lo que obtendremos aún más beneficios.

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Té verde sencha

Yo normalmente, le añado un trocito de piel de limón, naranja o mandarina, sin incluir la parte blanca ya que amarga. Esto le da un toque de sabor muy rico, además de aprovechar las propiedades de los cítricos.

A veces, para variar mis infusiones, la piel de cítrico la cambio por anís estrellado. Otra opción es tomarlo con clavo, cardamomo y canela en rama, con lo que obtendremos un sabor especiado muy rico. También está delicioso infusionándolo con la piel de una manzana roja. En fin, podemos ir cambiando la combinación según nos apetezca.

Bueno, espero que os haya gustado y que os animéis a probarlo!!

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Anís estrellado